11 Julio 2007
En introspección. Aprendiendo de todos los que conozco y los que no.
Por Claudia Chez Abreu

En los últimos días he estado muy pensativa. Recordando distintos momentos de mi vida y las decisiones que he ido tomando. Algunas acertadas. Otras, talvez, no tanto. Pero uno no se debe arrepentir ni de lo que ha hecho, ni de lo que dejó de hacer. Hacerlo significa vivir inquieto consigo mismo. Es dar cabida a una utopía, que sólo existe con final feliz en nuestra mente. Allí y nada más…. y que, para bien o para mal, nunca sabremos. Pero dejando a un lado tanto filosofar, he decidido sacar dos conclusiones básicas. Y no significa que esté ni descubriendo el mundo ni mucho menos, pero escribirlo permite seguir interiozándolo y perpetuarlo.
La primera resolución: Valorar más las pequeñas cosas: disfrutar esos breves momentos que nos hacen reir, aprender, enseñar, compartir, sensibilizarnos, crecer, desarrollarnos, descansar, sentirnos en paz con nosotros mismos, preocuparnos por el bienestar del otro, ser más concientes de que somos importantes para otros y ofrecer un afecto recíproco. En un mundo capitalista y material, prácticamente la única herencia social que tenemos es ser exitoso en lo profesional. Los demás valores, y lo que en realidad es verdaderamente importante porque el resto queda en esta tierra, muchas veces lo damos por sentado. Y así queda, hasta que de vez en cuando nos acordamos o nos recuerdan que existe.
La segunda resolución: Hay que dar más que recibir. Hay que ofrecer, más que pedir. Todo es cuestión de actitud. Es más relevante cómo abordamos cada momento que nos sucede en la vida, que lo que pasa en sí mismo. Vivir en plenitud, no significa tener mucho, comer en los mejores restaurantes, tener el mejor carro, ganar mucho dinero, o salir en las revistas de sociedad. Plenitud significa comprometerse con cada paso que tomas, con cada persona, con cada momento. Es ser feliz, tener pasión, respeto hacia el otro y contigo mismo. Es ser sensible, sencillo y humilde. Es escuchar, entregarse, enseñar, aportar, colaborar. Es ayudar, dentro de tus posibilidades, a hacer las cargas de los demás más ligeras. Es ser solidario. Es continuar soñando y teniendo ilusiones, pero disfrutando del presente, el ahora, el ya.
Este es mi compromiso conmigo misma para ser mejor persona.
-
veronik
-
Claudia Chez Abreu
-
Claudia Chez Abreu
-
Betty
-
Jeffery Perez
-
Claudia Chez Abreu
-
baakanit
-
esther abreu
-
Wellington Matos
-
Claudia
Consultora en estrategias de comunicación empresarial, internet y nuevas tecnologías





