Muchas personas se han acercado para elogiar el trabajo que se realizó con el proyecto digital de Iguana Park, sentando por primera vez un precedente en la comunicación corporativa de República Dominicana de una forma para las empresas publicitarse de manera diferente. Por otro lado, una de las cuestionantes realizadas por algunos publicistas y mercadólogos, ha sido el uso de herramientas “gratuitas” (como Flickr, YouTube, Hi5, Facebook) para la realización del proyecto.
La primera, y más corta, respuesta sería: ¿por qué no? ¿Acaso lo gratuito es necesariamente sinónimo de baja calidad? (Esto sin tomar en cuenta que sitios como Flickr permiten de manera gratuita un uso limitado, o de acuerdo al alcance que queremos pueden ser adquiridas cuentas de pago). Por otro lado, ¿nosotros, como usuarios, pagaríamos para tener acceso a diferentes páginas y redes sociales?
De manera más extensa diría que, las decisiones de comunicación tomadas están motivadas por las nuevas formas de relación que los consumidores / usuarios / clientes viven día a día.
En primer lugar, los modelos que persiguen las redes sociales es 180° opuesto al de la publicidad y el marketing tradicional. Los consumidores buscan, leen, comentan, crean contenidos, se comunican y simplemente están en internet. Buscan relacionarse, conversar. ¿No deberían las marcas y las empresas insertarse en esta misma dinámica? Ya nos lo dice el ClueTrain Manifiesto desde 1999, “las compañías que no se dan cuenta que sus mercados ahora están interconectados persona-a-persona, y por consecuencia volviéndose más inteligentes y profúndamente unidos en conversación, están perdiendo su mejor oportunidad”.
Es por ello que internet es la plataforma ideal para que empresas “hablen” directamente con sus usuarios. No sólo emitan mensajes, sino que en plazos cortos también obtengan retroalimentación. Los grupos focales del marketing clásico y la publicidad en masa ya no son suficientes. Las empresas deben vencer el temor de tener todo el control. Y son precisamente los anunciantes los que deben acercarse. Estar donde sus consumidores están. No viceversa.
Por otro lado, integrar herramientas conocidas previamente por los consumidores nos permite disminuir la curva de aprendizaje de una nueva aplicación y lograr un alcance global. Por un lado, dado que los usuarios no necesitan aprender un nuevo entorno, las conversaciones entre empresa-usuarios-empresa y usuario-usuario se dan de manera mucho más rápida y por otro, aunque técnicamente publicar imágenes y videos puede ser logrado en un sitio web propio, para una primera web de una empresa, la cantidad de personas que se impacta es mucho menor.
Por ello, cada vez más tenemos nuevos ejemplos: los debates presidenciales de Estados Unidos a través del canal YouChoose en YouTube, la reina Isabel II a través de su Royal Channel lanzado el pasado diciembre, más recientemente en enero Elecciones2008 para las votaciones en España, las propias televisoras (BBC, Antena3, Al Jazeera y otros), y empresas como Ford, Pizza Hut y Google.
Finalmente, los beneficios del marketing viral o boca a boca: gratuito y comprobado ser más efectivo que la publicidad tradicional. Son los mismos usuarios que dan referencias de nuestra marca. No la propia compañía elogiando sus productos. En este caso, ¿qué mejor retroalimentación de alguien que pasó un buen momento en el parque que publique un video de su experiencia? Resultado: las posibilidades de que se realice una segunda compra o de que esta persona motive a otros a comprar simplemente se duplican.
“Aún en el peor de los casos, nuestra nueva conversación es más interesante que la mayoría de las ferias comerciales, más entretenida que un programa de televisión y ciertamente más apegada a la vida real que cualquier Web corporativo que hayamos visitado. Tenemos poder real y lo sabemos. Si no alcanzas a ver la luz, alguien más vendrá y nos dará mayor atención, será más interesante y divertido para jugar. Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando“. – Cluetrain Manifiesto
Las oportunidades están ahí y existe mucho terreno virgen… y el mercado – nosotros, las personas – está inquieto por establecer relaciones horizontales con sus marcas. Por ello, las empresas que no vean la evolución de la publicidad estarán desperdiciando millones de dólares en una inversión sin conversación, sin retorno y a cambio de menores cuotas de poder.
Y tú, ¿qué opinas?