11 Septiembre 2009
Cory Kennedy: Del blog a la fama (Portada Revista Mujer Única)
Por Claudia Chez Abreu
Bastó su actitud de niña insurrecta para llamar la atención y crear controversia: fotografías en fiestas, mostrando a una adolescente con vestuario estridente de pies a cabeza, pelo despeinado, posando de forma descuidada para el lente de Mark Hunter, un fotógrafo del mundo de la moda y de fiestas underground alternativas. Así inicia el estrellato de la joven Cory Kennedy , quien con sólo 16 años en aquel entonces -2006-, comenzó a conquistar la vida nocturna de Hollywood y lograr visibilidad gracias a los retratos de la joven publicados en el blog del fotógrafo: The Cobrasnake.
Despojada de los cánones tradicionales del riguroso mundo de la moda de peinados perfectos, maquillaje y atuendos impecables, Cory Kennedy crea – foto a foto – un sello personal, distintivo y único, que encuentra en Internet el espacio perfecto para alcanzar curiosidad, exposición y conversación alrededor de su persona.
En un pestañar de ojos, con promotores y detractores de su actitud desenfadada, rápidamente despega su fama de trendsetter de modas y comienza a ser citada como la “Chica Internet” (Internet IT Girl) en diversos medios de comunicación, revistas, blogs y redes sociales, en reconocimiento del revuelo que se crea a través del blog. Posteriormente, sólo dos años más tarde, la reconocida línea de productos para el cabello Sebastian Professional, la convierte en imagen oficial de su producto “Whipped Crème” en el 2008.
Desde el punto de vista conceptual, social y tecnológico, este es un gran ejemplo de cómo cualquier persona – con la personalidad y actitud correcta-, apoyados en la viralidad que aportan los blogs y otros espacios virtuales, en poco tiempo pueden convertirse en grandes celebridades, o bien posicionarse como expertos en áreas de conocimiento específicas, gracias a la adecuada gestión de su identidad digital. Y es que hoy en día – contrario a como ocurría a finales de los 90s cuando nos presentábamos bajo apodos en canales de chat, herramientas de mensajería y el mismo correo electrónico- se dificulta la disociación de la identidad real, producto de nuestras interacciones físicas cotidianas, de la identidad digital: quién soy, dónde estoy y cómo interactúo en la virtualidad.
Es en este contexto, teniendo en cuenta que la identidad de una persona se configura a partir del reconocimiento y valoración individual que se tenga de uno mismo, así como de la interacción con los demás, la red – y en especial los blogs – juega un rol fundamental en la construcción de esa identidad digital para posicionarnos de una u otra manera.
A diferencia de la sola construcción de la identidad real física, la red añade dos elementos a la configuración de una nueva identidad digital: por un lado, se eliminan las barreras geográficas de la información existente acerca de una persona, obteniendo una exposición global, con presencia y reconocimiento no sólo ya a nivel de nuestras comunidades locales, sino en otras ciudades, e incluso países; y por otro, se pierde el control absoluto de quienes somos ya que una vez publicada información sobre nosotros, será difícil eliminar cualquier rastro en la red.
Como espacios personales, los blogs sirven para reafirmar la identidad digital del autor/a del mismo. Permiten además, con independencia del tipo de contenido publicado – sea de índole personal o profesional- reflejar la personalidad, valores y cualidades de quien escribe. A partir de esto, los demás nos forjamos una idea de dicha persona, que por lo general coincide con la realidad: pasando desde la forma en que se expresa y redacta los contenidos, el cuidado por las faltas ortográficas y gramaticales, la presentación de los videos, fotos y otros materiales de apoyo, hasta la selección de las fuentes de información que cita y los nombres de usuarios que escoge para establecer presencia en otros espacios sociales.
Desde el punto de vista profesional, los blogs con temáticas específicas y de contenido inédito, constituyen para el autor/a una herramienta perfecta para la difusión de contenido especializado, y demostrar de manera implícita sus capacidades y expertise en determinada área. De igual manera, es necesario tomar en consideración el hecho que cada vez más aumentan la cantidad de empleadores que consultan los blogs y las redes sociales para investigar si sus posibles candidatos cuentan con el perfil idóneo para ingresar a sus empresas.
En este sentido, es imprescindible hoy en día estar consciente de la importancia de gestionar nuestra identidad digital y sobretodo, tomar control de ella. En la actualidad es muy difícil pensar en el anonimato digital de una persona, ya que – en el entendido que nuestra identidad se forja también a partir de las interacciones con otros individuos – con conocimiento nuestro o no -, los comentarios, fotos, videos y demás contenidos que publiquen sobre nosotros, encontrarán también un espacio para perpetuarse en la red.
Ante esta falta de control absoluto, es preferible tomar control de cómo queremos sea nuestra presencia y visibilidad en la red, antes que sean otros quienes gestionen nuestra reputación digital. De igual manera, hacer conciencia y controlar cada contenido que hacemos público, liberando la suficiente y adecuada información con que queremos ser encontrados en los buscadores.
¿Cómo tomamos control y configuramos una identidad digital?
- Definir el posicionamiento a buscar y seleccionar con cuidado los nombres de usuario con que seremos representados en la red: ¿cómo me deseo proyectar? ¿me interesa reflejar mi vida profesional o personal?
- Seleccionar las redes donde establecer una presencia: ¿dónde debo estar presente? ¿qué redes o espacios existen que me pueden ayudar a cumplir mis objetivos?
- Publicar contenidos coherentes a los objetivos definidos: ¿qué tipo de información publico? ¿quién visualiza esa información? ¿contribuye cada interacción a mi identidad digital deseada? ¿cómo me expreso (formal o informalmente)?
- Interactuar periódicamente dependiendo del/los medio(s) escogido(s) de manera que se establezca una comunicación bidireccional con los demás miembros de mi comunidad ¿con qué frecuencia publico contenidos? ¿diaria, semanal o mensualmente?
Fuente Gráfico: www.enter.ie.edu/cms/es/informe/6750/1
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Martín Fernández
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Keseyoke
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Juan Carlos García

Consultora en estrategias de comunicación empresarial, internet y nuevas tecnologías





