Tecnología + publicidad: antes y después (Infografía)

La democratización de las tecnologías y el poder de voz que han dado a los consumidores ha cambiado la visión del marketing de las empresas. Les ha permitido aclarar su función de cara a los consumidores y ha dejado en evidencia que no es suficiente mantener un programa de medios tradicionales para establecer contacto con los mismos. El foco de atención ahora está puesto en generar conversación; extender el impacto a múltiples formatos; proveer acceso a la información 24/7 desde cualquier punto, a la hora y en el lugar que el consumidor decida; y sobretodo, hacerlo de forma divertida.

¿Cómo está llamando la atención nuestra marca? ¿Cómo está entablando diálogo? ¿Cómo se extiende y provoca interacción de parte en el consumidor? ¿Estamos presentes en los momentos y lugares relevantes?

  • http://40limon.es dariomartinezb

    A nivel PERSONAL, también han habido cambios notables.

    Anteriormente los medios tradicionales controlaban la generación de información y contenido. Parte de su poder residía en esa “exclusividad” que le daba la industria y el alcance que podían tener, un alcance con el que jamás un ciudadano de a pie podía soñar.Hoy día ya los medios no son los únicos que producen información, pues como dices, los medios sociales han democratizado la producción de contenido. Aunque muy pocos han hecho un uso responsable y cabal del poder que tenemos hoy día con nuestros medios, no podemos negar que hemos adquirido el uso de una plataforma poderosísima –lo cual debería hacernos mucho más responsables. Sin embargo, los medios tradicionales aún controlan una tajada importante de la credibilidad de la información (el caso de la muerte de Michael Jackson es el mejor ejemplo).

    Si este cambio de paradigma se ha dado en el ámbito personal, las empresas deberían estar preparadas para lidiar con la horda de personas que han despertado al hecho de que no solamente ya pueden expresarse, sino que además, pueden utilizar su adquirida exposición para hacer lo bueno, y lo no tan bueno.