5Junio2009
Dilemas éticos del mundo virtual: cuando los medios tradicionales usan internet
Por: Claudia Chez Abreu
En el día de ayer fue celebrado el 1er. debate de la Red Universitaria de Etica en el Ciberespacio bajo el título “Dilemas reales del mundo virtual”, donde fueron invitados Alicia Estévez (listindiario.com), Eli Heiliger (diariolibre.com), Ezequiel Abiú López (clavedigital.com), Cosette Bonnelly (elnuevodiario.com.do), Nicanor Leyba (elcaribecdn.com) y Margarita Cordero (7días.com.do), como responsables de las versiones digitales de los medios de comunicación tradicionales, así como Remo Del Orbe, del conocido blog remolacha.net. El encuentro inició con la intervención de cada editor explicando cómo surgió su medio virtual y como se gestiona la información en los mismos, para luego ser confrontados con tres escenarios, basados en situaciones actuales, que provocarían conflictos éticos en los medios en los que trabajan.

Respuestas políticamente correctas
Si hubo algo que quedó más claro aún – y creo que a esta altura del juego para nadie es secreto – es que definitivamente los medios de comunicación pertenecen a grupos económicos privados, y por tanto responden a una agenda particular, de interés capitalista. El esquema es claro: sin publicidad, no hay ingresos, y es por ello que – en palabras de Margarita Cordero – el sector privado se entiende como intocable en este país. Es tanto así que hay incluso, quien cuestiona la verdadera rentabilidad de estos medios, y si – en plena crisis – su presencia es sólo una “arma contra sus adversarios”.

Esta realidad fue palpable en las mismas respuestas de los editores presentes mientras fijaban posición en los escenarios de debate, y para mí, las respuestas ofrecidas fueron las políticamente correctas. Esas que responden a unos valores de verdad, compromiso con la sociedad e integridad con los que queremos soñar, pero que sabemos que en la práctica – al momento de tomar decisiones de lunes a lunes – no necesariamente se corresponden. Igual, para ser justos, no podemos obviar el hecho que – aunque los planteamientos dados se correspondan genuinamente a los valores de ellos como individuos – estaban presentes allí en su rol de editores de un medio de comunicación, empresas que pertenecen a ese sector privado intocable, y por tanto -como en cualquier otra- sujetos a ser “separados de sus filas” en caso que los intereses personales y los de la empresa no coincidan.




Consultora en estrategias de comunicación empresarial, internet y nuevas tecnologías





